Estudios Stevie Ray, un álbum en Flickr.
lunes, 21 de enero de 2013
domingo, 2 de septiembre de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
“NUNCA FUIMOS SEXIES NI SOMOS UNA MODA”
El cantante y guitarrista Germán Daffunchio, y la bajista Gabriela Martínez hablaron largo y tendido sobre el estado actual del grupo, que acaba de lanzar un nuevo álbum, Cerca de las nubes.
Después
del borrón y cuenta nueva que de algún modo significó Despierta, el primer
disco de Las Pelotas sin Sokol, el inolvidable frontman que falleció en 2009,
la banda encabezada por Germán Daffunchio deja por un momento cierta crítica
ácida y sarcástica, y profundiza el viaje interior. Que no es que no haya
estado antes (basta recordar viejos temas como "Menos mal",
"¿Para qué?" o la reciente "Destellos") sino que ahora
ocupa un lugar más central mayor.
"Deben
haber sido los años de terapia", especula Germán a la hora de explicar
este giro que también tiene su correlato en la música, claro, y estalla en una
risotada que acompaña Gabriela Martínez, bajista de esta banda de más de 20
años de carrera y que completan Tomás Sussmann en guitarras, Sebastián Schachtel
en teclados y Gustavo Jove en batería.
"Antes
de grabar nos planteamos a dónde queríamos ir", explica Daffunchio.
"Y es cierto que muchas veces salimos con los tapones de punta, aunque en
Despierta el único tema verdaderamente fuerte era 'Saben', que terminó
censurado. Un montón de radios y canales de televisión no lo pasaron porque los
chicos del coro decían malas palabras. Muchos piensan que es un éxito la música
vomitiva, pero no es tan así."
Grabado
en el estudio que tiene la banda en Nono, Córdoba, Cerca de las nubes es
entonces, como su nombre lo indica, un viaje a veces tormentoso, a veces calmo,
mundo interior de Las Pelotas. "Qué lindo es ver la luna después de la
tormenta, los rayos te atraviesan, no puedo hablar", cantan en "Cuántas
cosas", el tema que abre el disco. Y el tono general es un poco así: de
disfrute, de alguna autocrítica que se desliza por ahí y de agradecimiento. De
paz.
"Hay
un planteo artístico espiritual ante todo lo que sabemos que está podrido, la
idea enfocada para un lado más profundo que lo superficial, tu desnudez
interna", explica Germán. Y sigue: "En los medios y las publicidades
se resalta todo el tiempo la posesión como eje central de la felicidad. Y a
nosotros, como rebeldes que somos, nunca nos importó eso. Pero bueno, cada
disco representan una etapa, una momento en la vida de Las Pelotas, y ahora
estamos más..."
Gabriela
Martínez: –...para adentro, ¿puede ser? (mira a Daffunchio). Eso no cambia, lo
que pensamos de lo que pasa. Todo lo malo que pasa afuera. Pero nuestra
percepción, ahora, ¿qué hace uno con eso?
–El foco
está puesto ahí.
GM:
–Claro. Es un viaje nuestro. Porque uno puede ponerse en un lugar mesiánico,
diciendo el mundo es así, esta es nuestra sociedad. Pero no era la idea de este
disco, que me parece más la condensación de lo que sentimos. Y que le va a
gustar al que sienta parecido a nosotros. Pero es cierto que estamos más
preguntones que extremadamente críticos o tiracacas.
–¿Hoy
esta mejor visto ser preguntón que acusador?
GD: –No
sé. Pero el acusador lo único que hace es tener cáncer de estómago, úlceras,
insomnio, gastritis, se te hierve las sangre. No es sano. Una de mis grandes
acusaciones al pedo que hice fue en un Quilmes o River, no recuerdo bien,
cuando denuncié que se había entregado la concesión del Golfo de San Jorge, la
mayor reserva de petróleo de Argentina, y al final del show no me dieron ni
cinco de bolilla.
–¿Qué es
estar cerca de las nubes para Las Pelotas?
GM: –Es
estar en un viaje compositivo.
GD: –Nos
costó mucho ponerle nombre al disco. Mucho más que otras veces. No sabíamos
cómo sintetizar lo que habíamos vivido. Pero por suerte, acá, la genia de Gaby
lo tiró una tarde y ahí todos dijimos: es ese. Refleja muy bien lo que vivimos,
además de que el estudio donde lo grabamos, en Nono, Córdoba, queda muy cerca
de las nubes y realmente nos sentimos así.
–Ya
tienen toda una carrera hecha grabando en ese estudio.
GM: –Sí.
Pero fueron momentos muy diferentes. Ahora estamos todos con hijos más grandes
y entonces podemos ir y quedarnos diez días o más. Eso nos permitió estar muy
relajados. Grabábamos durante 13 o 14 horas, y cuando terminábamos seguíamos
tocando la guitarra en la galería.
GD: –Cada
disco es una etapa distinta en la vida de uno. La situación física, material,
estructural... para qué grabamos ese disco, con un estudio recién armado. Uno
va aprendiendo también todo lo que tiene que ver a nivel mecánica de grabación,
conocimiento de nosotros mismos trabajando en grupo. Creo que en este disco se
nota mucho lo que evolucionamos en ese sentido.
–En
"Eso que pasó" cantás: "Uno no es el centro". ¿El ego es
una de las grandes trampas del rock?
GD: –Es
una de las grandes trampas de la vida. O, si no, mirala a Moria Casán, que
tiene un ego más grande que el Estrecho de Magallanes. O nuestros políticos.
Pero volviendo a la música: el rock es el más criticado de los estilos. Sufre
una crítica despiada muchas veces. Los especialistas más cultos que tienen
millones de discos, te buscan con lupa hasta el último defecto.
–Aparte,
el rock siempre prometió mucho y después hay que estar a la altura de esas
promesas.
GD:
–Muchas veces no es tanto el ego de la música sino el ego de la vida. Eso de
sentirse el centro de la existencia. Pero mirá lo que son las cosas, que esa
frase "Uno no es el centro", la había descartado y justo entró Tomás
Sussmann y dice: "¡Qué bueno!, 'Uno no es el centro'". Y quedó.
GM: –En
este disco también nos dimos una libertad creativa muy sanadora. Y parte de eso
fue poder compartir las incertidumbres, las dudas. Una búsqueda que tiene que
ver con una necesidad. Y que nos dejó muy embalados. Cuando terminamos nos
daban ganas de grabar otro disco.
–Cuesta
arrancar. Pero una vez que arrancan, quieren seguir eternamente.
GD: –Sí,
porque arrrancar trae la duda: "¿Traeré una medalla olímpica? ¿Un diploma?
Porque, si no traigo nada, nadie nos va a creer que estuvimos en las
Olimpíadas..." (risas). Es un poco la crisis de la hoja en blanco: qué
queremos decir, a dónde vamos, qué van a decir los críticos. El artista en el
sur es complejo. El rock por suerte no es demasiado popular, salvo esos
programas de música con jueces divinos y todo eso...
–Desde
que arrancaron, tuvieron que sobrellevar todo tipo de contratiempos: desde las
comparaciones con Divididos, que llegaron antes a la masividad, hasta la
reformulación de la banda tras la partida de Sokol, justo cuando lanzaban el
sucesor de Esperando el milagro, su disco más vendido. ¿Les pasó de pensar:
cuándo llegará el momento en que podamos dejar de pelearla tanto?
GM: –Sí.
Pero esas peleas nos unieron mucho también. Tuvieron su costado positivo.
GD:
–Cuando empezó la comparación con Divididos fue un perno. Además, cuando
aparecieron con Natalia Oreiro ya ni podíamos competir. Un productor de esa
época se preguntaba: ¿Divididos con Natalia o Las Pelotas sin Natalia? ¡Dividos
con Natalia, obvio! ¡Yo hubiera hecho lo mismo! Un gran saludo a Ricardo
(risas). Pero es así. El que piense que la vida no es pelear o no es enfrentar
lo que viene, va en mal camino. En el último tema del disco justamente decimos:
"Que venga lo que quiera." Y es así. Nunca fuimos sexies ni somos una
moda. Pero eso hace que hoy haya abuelos con sus nietos viéndonos.
GM: –En
el último tiempo nos pasó que tocábamos un tema viejo y por ahí pasaba
inadvertido.
–Hay
recambio.
GD: –Y es
lógico. Otra cosa sería pretender que Riquelme se quedara toda la vida en Boca.
GM: –Si
algo buscamos toda nuestra vida fue tener una marca. Y creo que Las Pelotas
tiene su propio estilo, su propio espíritu. Lo nuestro es la búsqueda. «
la
situación del país
–Siempre
fueron de hacer giras. Pero en este último tiempo, entre Despierta y Cerca de
las nubes, recorrieron mucho el país. ¿Cómo lo notaron respecto a años
anteriores?
GD: –Lo
que más me gustó fue la pista de transbordadores en Anillaco. Y me encantaron
los hospitales, la cantidad de escuelas.
GM: –Lo
que vemos es muy triste. Interesante y triste a la vez.
GD: –Lo
que pasa es que en el rock se canaliza la frustración de los pibes, las pseudo
revoluciones. Y cuando vas a veces sos un gringo invasor. Una vez fuimos a
tocar al Chaco y había camiones llevándose el público nuestro. ¡En serio!
GM: –Esa
vez, muchos pibes me decían: “¿Viste, Gaby? Si escucháramos cumbia no nos
llevaban.”
GD: –Es
bastante vergonzoso el manejo de la gente, la informacion de las masas. Y más
con nosotros. No creo que a grupos como La Mosca les pase lo mismo.
GM: –Hay
provincias que son particulamente fachas, feudales.
GD: –Pero
por suerte el público pelotero siempre gana, resiste todo.
temas
tranquis
Según
Germán, "lo habitual es poner los mejores cuatro temas al principio y el
resto de relleno. Pero nosotros nos negamos totalmente a eso. Para nosotros el
disco está todo bueno. Y lo que queríamos era que fuera un disco que vuele. Un
disco muy escuchable. Estuvimos mucho tiempo decidiendo la lista. Íbamos a la
casa de ella y nos quedábamos horas..."
dos
pérdidas:
sokol y
kupinski
–Sufrieron
las pérdidas de Alejandro Sokol y de Tavo Kupinski, que fallecieron en los
últimos años. ¿Cómo es lo cotidiano sin ellos?
GD: –En
mi caso personal, lo vivido es siempre lo que viviste. Los recuerdos están
dentro del corazón, está todo en paz. Si uno vive llorando el pasado todo el
tiempo, cagaste. Si estamos todo el día "¡Sin Luca! ¿Te acordás cuando
estabamos con Luca?", no sirve. Ya sé lo que fue Sumo, lo que fue Luca. Y
acá pasa lo mismo. Hay una cosa medio épica en el rock, somos todos como
guerreros del arco iris y siempre hay bajas, loco. Y si estás en medio de una
batalla y cae tu mejor amigo, tenés que seguir porque, si no, a vos también te
van a matar.
GM: –Yo
de Tavo agradezco haberlo conocido, porque hasta ese momento que vino a vernos
para tocar con nosotros no lo tenía tan presente.
GD:
–Siempre nos decía: “Che, ¿no me dejan tocar en el show que viene?”. Y sí,
claro. Vení.
el reggae
perdido
El reggae
de estirpe rockera que trajo Sumo y luego continuó Las Pelotas era una de las
marcas de la banda. Hasta que en un momento, desde Todo x un polvo (1999), su
presencia fue mermando en los discos hasta desaparecer completamente. Algunos
fans protestaron cuando salió Basta, de 2007. Pero ya con el flamante Cerca de
las nubes, nadie levantó la voz por la ausencia del ritmo jamaiquino. ¿Ya no
habrá más reggae en Las Pelotas? "Lo que pasa es que nunca fuimos una
banda 'reggae'", sostiene Gabriela. "Creo que en Las Pelotas el
reggae es bastante reconocible, cosa que es complicado en otras bandas que sí
se dedican al género. Pero ya no lo hacemos a propósito. Ya hay millones hechos
y queremos ir por otro lado."
viernes, 25 de mayo de 2012
martes, 1 de mayo de 2012
Aca estamos aunque no quierannnnnnnnnnnnnnnnnnn
Como nos hinchamos las pelotas de los hostings del orto, que nos estan dejando la pagina fuera de linea, dos dias de tres, armamos este como para tener otro lugar donde expresarnos, y encima esta bueno que asi sea, ya que recordamos a los trabajdores del mundo y fundamentalmente a Los Martires de Chicago, laburando por la libre circulacion de las ideas, que creo en este momento es la mejor manera de acordarnos de ellos.
Asi es que cuando estemos fuera de linea, por alguna intervencion de la magia del internet sobre nuestros servidores aqui estaremos publicando nuestros desvarios, quiera o no alguien...
o algo...
Oidos Elegantes, radio en linea, Otro sonido es Posible!
Y otras ideas tambien!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Asi es que cuando estemos fuera de linea, por alguna intervencion de la magia del internet sobre nuestros servidores aqui estaremos publicando nuestros desvarios, quiera o no alguien...
o algo...
Oidos Elegantes, radio en linea, Otro sonido es Posible!
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